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Quién es Quién

Roberto Verino

Entrevistamos a Roberto Verino, diseñador y bodeguero español

"Sin la ayuda de la tecnología, los costes de explotación harían inviable la agricultura del vino y la artesanía del vino"

 

Nacido en Verín, a finales de los años 80 el diseñador español Roberto Verino comenzó su andadura en el sector vitivinícola con la puesta en marcha de un proyecto familiar que dio como fruto la bodega Terra do Gargalo. Fue en 1997 cuando vieron a la luz los primeros vinos Terra do Gargalo.

 

PTAS.- La sostenibilidad está de moda y es un término que utiliza todo el mundo, pero ¿qué es, desde su perspectiva, la agricultura/ganadería sostenible?

Roberto Verino.- Sería aquella que nunca traspasa la frontera de lo irreversible, es decir, que nunca le exige al medio por encima de su producción "natural", aquella, que por decirlo de alguna manera, no "estresa" ni a la tierra, ni a la planta... Lo sostenible es aquello que mantiene el equilibrio natural de un espacio determinado. No es sostenible, por poner un ejemplo paradigmático, la explotación agrícola que seca los acuíferos o que los mantiene muy por debajo de su equilibrio natural.

PTAS.- ¿Cuál es el papel que juega la tecnología en el futuro de la producción sostenible del sector agropecuario?

Creo que la tecnología es un aliado "natural" tanto del viticultor como del vinicultor. Todo intento de negarse a sus avances no deja de ser una resistencia abocada al fracaso, el único límite de la tecnología es el uso "ético" que hacemos de ella. La tecnología es quien nos razona que es preferible proteger un racimo de todos los agentes externos con una bolsa antes que aplicar productos químicos sobre ese racimo, y una vez que la tecnología nos ha convencido de ese paso hacia delante, también es ella la que nos proporciona esa bolsa, y quien no para de investigar para que esa bolsa sea, técnicamente, cada vez más "natural". Se tiende a entender la tecnología sólo como un aliado agresivo, pero creo que en
estos momentos, estamos consiguiendo cambiar esa percepción. La tecnología nos ha ayudado a plantar las cepas, a extenderlas para que reciban más horas de sol, a recoger la uva, a hacer fermentaciones con temperaturas controladas, etc., etc. Creo, firmemente, que sin la ayuda de la tecnología, los costes de explotación harían inviable la agricultura del vino y la artesanía del vino, pero cuando pronuncio la palabra tecnología, la pronuncio en su acepción del siglo XXI, donde para entendernos no busca resultados cuantitativos sino cualitativos. La tecnología, al menos como yo la entiendo, no está hecha para fabricar más vino sino mejor vino.

 

PTAS.- Podríamos decir que, en muchas ocasiones, la imagen que la sociedad tiene respecto a la aplicación de la tecnología en la producción agropecuaria está distorsionada, ¿Cómo creé que se puede mejorar la percepción social del papel de la ciencia y la tecnología en el sector agroalimentario?

R.V.- Respondiendo a la primera parte de su pregunta, efectivamente, la percepción general que tiene la sociedad del empleo de la tecnología en la industria del vino es, heredada de los excesos de otras épocas, bastante negativa. Pero respondiendo a su segunda pregunta, también es verdad que ese prejuicio está cambiando, y lo está haciendo porque la tecnología convence a los mejores viticultores, y éstos convencen a los mejores periodistas, y éstos convencen a los mejores líderes de opinión que a su vez cambian la opinión de las mayorías. La calidad del tapón, el rigor en la mesa de selección, la vendimia nocturna y otros cientos de detalles, son el resultado de todos aquellos avances tecnológicos que nos han permitido cambiar el proceso. Casi me atrevería a decir que, en estos momentos, los mejores vinos españoles son aquellos hechos con la tecnología más vanguardista, desde la preparación de la tierra hasta la recolección, desde el transporte hasta la selección, desde la fermentación hasta la crianza, desde el embotellado hasta la distribución...

PTAS.- La transferencia de tecnología, pero sobre todo la I+D+i son fundamentales para lograr que la producción continúe avanzando en la senda de las sostenibilidad. En lo que se refiere a su ámbito de actividad, ¿en qué punto del camino se encuentran estas dos cuestiones en estos momentos?

R.V.- En mi caso particular, creo que soy un ejemplo bastante respetado, dentro de nuestra denominación de origen, de llevar ambas ideas hasta su máximo desarrollo posible. Estamos intentando seriamente ser un referente en la investigación y desarrollo de todos los procesos que intervienen en la elaboración del vino, y al mismo tiempo, intentando que esa aplicación tecnológica sea respetuosa con el medio ambiente.

PTAS.- ¿Podría enumerarnos algunos ejemplos de producción sostenible dentro de su ámbito de actividad?               

R.V.- Colocamos rosales en las cabeceras de las viñas para atraer los insectos y dejamos las calles de los viñedos con vegetación espontánea para que las poblaciones microbianas se multipliquen y nutran al mismo tiempo la planta, por el proceso natural de la descomposición orgánica, evitando, al mismo tiempo la erosión. Incluso puede ayudar a proteger las plantas de los hongos que les pueden atacar.       

PTAS.- ¿Cuáles son los retos de futuro en su ámbito de actividad en cuanto a la producción sostenible?

R.V.- Nos encantaría reducir a cero las emisiones de CO2 en los próximos cinco años.

 

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